Caballo Campana

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Cuando uno se siente perdido o se encuentra en búsqueda de algo más profundo, siempre vuelve a la naturaleza”. Las palabras de Priscila, dueña de la Hostería Caballo Campana, no podrían ser más ciertas.

No es que en Roadtripecuador nos encontrásemos perdidos, pero sí estábamos en búsqueda de un lugar especial para cerrar nuestra primera edición. En Caballo Campana lo encontramos y nos encontramos.


Con casi 100 años desde su construcción, esta hacienda mantiene el aspecto tradicional de las haciendas de antaño. “Hay una gran diferencia entre lo viejo y lo antiguo. Lo viejo se cae, está dañado; lo antiguo en cambio se mantiene en el tiempo” Las palabras de Priscila son sabias; las pronuncia sentada con su bebé en las piernas y una bellísima montura en perfectas condiciones a su costado.

En todo este lugar se respira la naturaleza y su aire puro. La hacienda abarca un área de 28 hectáreas de tierra que contiene bosques y jardines. Flores de todos los tamaños, olores y colores adornan los jardines y también las cabañas construidas para servir de hospedaje a los visitantes. Cada una lleva el nombre de una flor especial.


Sin embargo la máxima expresión de vida y energía de este lugar la encontramos en las caballerizas donde imponentes y musculosos caballos tienen su hogar. Mientras algunos descansan, otros demuestran toda su potencia con saltos impresionantes en las canchas construidas para esta actividad.

Acá cuentan con toda la infraestructura necesaria para preparar a los mejores jinetes y caballos de salto del país. Y es con este fin que se fundó la escuela “Mundo Ecuestre”, que trabaja con niños desde muy temprana edad. Además, los caballos también son utilizados para equinoterapia y así ayudar a mejorar la condición de vida de niños con capacidades especiales.


“Ningún otro animal ayuda tanto a la gente. Personalmente he sido testigo de esto al ver los efectos positivos que tienen en los niños”. Las palabras de Juan Camacho, uno de los fundadores de la escuela, nos demuestra la relación tan especial que tiene con estos animales.

“Ellos son como mi segunda familia. Son animales mágicos y sumamente inteligentes. Cada uno tiene su personalidad y su forma de ser. Cada día nos regalan algo especial”.


Todo en este lugar tiene algo especial digno de ser contemplado.

Esculturas y cuadros de caballos pintados en diferentes técnicas adornan los espacios y las paredes. En su gran mayoría son de artistas ecuatorianos. Los huertos no contienen cualquier tipo de plantas. Aquí en esta hacienda promueven el cultivo de plantas autóctonas. Muchas son medicinales que con el paso del tiempo han ido desapareciendo de la cultura.

Otra tradición que se sigue practicando en Caballo Campana es la de compartir “La pampa mesa (mesa común)”. Esta tradición proviene de cuando las comunidades indígenas se reunían en actos masivos a compartir de sus alimentos con la gente. Acá, en menor escala, reviven esta tradición todos los domingos.

Otra de las tradiciones que se intenta mantener viva en Caballo Campana es la tradición familiar. A través de actividades buscan darle un momento a la familia para que se junte y se fortalezca. Desde descansar con una bebida caliente alrededor de una fogata hasta recorrer parte de la cordillera de los Andes a caballo.

Y es en medio de esta magnífica cordillera donde se encuentra este lugar tan especial. Un tributo a la vida que nos permite alejarnos de todo y acercarnos a lo que realmente importa, a nosotros mismos.